





















|
ANÁLISIS A FONDO
EL ÁRBOL DE MORAS
Francisco Gómez Maza
-
Los moralinos nunca respetarán los derechos femeninos
-
Para ellos, tal fariseos, su “moral” es la verdadera, la única
La clase política conservadora aún no se da cuenta, y creo que ni quiere, respetar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Los seres humanos son dueños de su cuerpo y tienen la última decisión sobre lo que le ocurra a éste. La moral es relativa, muy relativa, es producto, más que de principios éticos absolutos, universales, de los usos y costumbres de una sociedad, y más bien parece un “árbol de moras”, como decía “El Alazán Tostao”, Gonzalo N. Santos, ex gobernador del estado mexicano de San Luis Potosí. O sea que lo que es morado en China puede ser violeta en México, o lo que es pecado en Londres puede ser una virtud en México. No es lo mismo no comer carne en viernes santo en Nueva York que en el pueblo de San Pedro Chenal’ho. Y lo mismo ocurre con las morales frente a los derechos de las mujeres sobre su cuerpo. Puede que las mujeres árabes no tengan ningún derecho sobre ellas mismas, pero en Latinoamérica y concretamente en países como México si los tienen y consagrados por las Constituciones políticas. Y las mujeres tienen derechos sexuales y reproductivos. Una cosa es que quieran negarlos los moralinos, los morales, los que se comen las uvas a escondidas porque consideran que es pecado comérselas en público. O sea que la ley, como lo entendían los fariseos y saduceos en el pueblo bíblico de Israel, obligaba sólo a los pobres, a las viudas, a los matrimonios excluidos, a los leprosos, a las prostitutas, pero no a ellos. O como algunos musulmanes, que ayunan en público pero se dan unos atracones de viandas y vinos en privado.
Todo indica, entonces, como lo reportan CIMAC NOTICIAS y la agencia Adital, que las mujeres de México necesitarán luchar bastante todavía por la defensa de sus derechos sexuales y reproductivos. La derecha gobernantes tiene una moral excesivamente farisaica y la quiere y la está imponiendo sobre el lomo de los mexicanos y las mexicanas. Recientemente, 15 entidades federativas, o estados de la Federación – imagine, amigo lector - aprobaron una serie de reformas constitucionales que “protegen la vida desde el momento de la concepción y de la fecundación” en detrimento de los derechos de las mujeres. Quién les da ese derecho de proteger la “vida”. Seguramente no se los da Dios, porque éste no ha bajado a una zarza ardiente para decirles a nuestros gobernantes derechistas: “Protejan la vida desde el momento de la concepción y de la fecundación”. Quien puede abrogarse el derecho de asegurar que la vida comienza al momento de copular un varón con una hembra. Y quien les ha dado el derecho de afirmar que la vida comienza al momento de la concepción. El mismo Tomás de Aquino los reprobaría en Teología Moral. Pero bueno, aparte de disgresiones filosóficas, las reformas legales no fueron bien recibidas por todos los sectores de la sociedad. Organizaciones que trabajan por los derechos humanos, académicos y especialistas de Yucatán, por ejemplo, afirmaron a CIMAC que tales cambios "implican un sacrificio de los derechos de las mujeres", que pasaron a ser vistas como "meros instrumentos reproductivos". Resulta que el acto sexual sólo es para procrear, cuando la misma doctrina católica dice que tiene al tiempo el objetivo de la manifestación del amor entre la pareja.
Las reformas ciertamente, acá y el Conchinchina, "un grave retroceso para los derechos de las mujeres y contrarían el artículo cuarto de la Constitución que establece que toda persona tiene el derecho a decidir de manera libre, responsable e informada, sobre el número y espaciamiento de sus hijos", como lo recuerda Fedora Castro Orrantia, responsable del área de Vinculación Legislativa del Grupo de Información sobre Reproducción Elegida (Gire). Según la representante del Grupo, las medidas violan los derechos humanos, sexuales y reproductivos de las mujeres. Prueba de ello es que, con las reformas, las mujeres no pueden usar más el Dispositivo Intrauterino (DIU) y la Anticoncepción de Emergencia (AE) como métodos anticonceptivos. La justificación utilizada para prohibir el uso -"en función de que su mecanismo permite la fecundación del óvulo, pero impide la implantación y, con él, el embarazo"- inmediatamente fue respondida por estudiosos y organizaciones que trabajan en tema. Investigaciones sugieren que el DIU, al contrario de lo que muchos pensaban, no permite la fecundación del óvulo, pues impide que los espermatozoides fecunden a los óvulos. Además, de acuerdo con Orrantia, no es posible determinar el momento exacto de la fecundación natural. La representante del Gire consideró además como "absurdas" las modificaciones, por considerar el producto de la concepción como sujeto de derechos desde la fecundación. "Si nos atenemos a lo que establecen las modificaciones constitucionales, en estas entidades federativas, las certificaciones de nacimiento perderían su validez, porque ahora las personas existirían y serían reconocidas como tales desde el momento de la fecundación y, desde ese momento, todas y todos tendríamos nueve meses más de edad".
En Yucatán, por ejemplo, modificaron el artículo primero y el 94 de la constitución, además del 392 del Código Penal estatal. Con esas modificaciones, las embarazadas que corren riesgo de muerte, que tengan el bebé con malformaciones congénitas o que se embarazaron a causa de violaciones, podrán abortar sin ser penalizadas. Sin embargo, a pesar de no penalizar el aborto por estos motivos, en Yucatán, muchos profesionales dejan de realizar abortos en esas circunstancias bajo el argumento de que "la vida se protege desde la fecundación hasta la muerte natural”. Pero ¿Sabía usted que una de cada cuatro mujeres indígenas en edad fértil no utiliza ningún método anticonceptivo, a pesar de su deseo de limitar o espaciar su descendencia?
Por eso la organización “Semillas” financia a grupos de parteras en las áreas más marginadas para salvar la vida de mujeres embarazadas, así como a organizaciones que promueven la salud sexual y reproductiva de mujeres y jóvenes. Con el fin de impulsar el fortalecimiento de organizaciones de mujeres indígenas con larga trayectoria y arraigo en sus comunidades, Semillas apoya a organizaciones que contribuyen a prevenir muertes maternas y a promover la salud sexual y reproductiva de las mujeres, como la Casa de Salud de la Mujer Indígena “Manos Unidas”, A.C. Guerrero, el Centro para los Derechos de la Mujer Nääxwiin, A.C. Oaxaca, la Coordinadora Guerrerense de Mujeres Indígenas, A.C. Guerrero, la Formación y Capacitación, A.C. (FOCA), Chiapas, las Nueve Lunas, S.C. Oaxaca. Sin embargo, los gobernantes no se darán por vencidos. Se trata de imponer “su moral” que es absolutamente inmoral. Como aquellos que consideran a todo individuo que comete un delito o un crimen como culpable, cuando ni siquiera se toman la molestia de analizar a fondo la personalidad del “delincuente” o del “criminal”. De acuerdo con esa moral moralina, todos, todos somos asesinos, hasta los enfermos mentales, o los que matan en defensa propia.
http://analisisafondo.blogspot.com/
analisisafondogmail.com
¿Desea dar su opinión?
|





|