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LIQUIDACIÓN SÍ,
IMPUESTOS NO
Mario Valencia H.
Me han sorprendido algunas opiniones sobre el proceso de liquidación de la empresa Luz y Fuerza del Centro (LFC), sobre todo, cuando quienes las suscriben los he considerado siempre analistas objetivos. Luis Lauro Garza, Gómez Maza, entre otros. Me causa asombro que la defensa del sindicalismo pase por la defensa de la transa y la corrupción. Porque esto último representa el SME. Ante los motivos de reelegirse nuevamente, por parte de Martín Esparza, ante el desarreglo del proceso electoral sindical y la denuncia del grupo derrotado en el SME, el gobierno de Calderón echó mano de una de las armas de la administración federal: la liquidación, requisa y otros instrumentos disponibles. Acciones que los vivimos en gobiernos priístas, contra los electricistas del SUTERM, contra los nucleares y después con los petroleros de la Quina. Contra el SUTERM la gran mayoría no estuvimos de acuerdo, en el caso de los nucleares las opiniones se dividieron y contra la Quina, todos aplaudimos. ¿Cuál es la diferencia ahora en el caso del SME?
Que aquellos sindicatos, (SUTERM y nucleares) representaban sin lugar a dudas un sector progresista y avanzado en el sindicalismo nacional. Recuerdo la movilización nacional y los debates en donde intervinieron en defensa del sindicalismo, intelectuales y profesionistas sin tacha, que demostraron la inconveniencia económica y concluimos que fue una canallada con motivos políticos. Volviendo al SME.
¿En dónde están los análisis serios; económicos, sociales y políticos, incluso históricos para defender ese proceso sindical? Porque la respuesta del SME ante la liquidación ha sido el grito nada más. La utilización de diputados porros como Noroña y la conveniencia política de un grupo identificado con AMLO, en donde se esgrimen argumentos-adjetivos como si con esos razonamientos pudieran convencer al pueblo de México de que el gobierno ha sido arbitrario.
Una cosa es la defensa del sindicalismo democrático y otra defender a ultranza a un grupo que se ha apoderado de una empresa y simplemente la ha quebrado. Este asunto no es de ahora, ya tiene años. Hay múltiples voces y llamados serios sobre la inviabilidad económica y la rapacería del grupo dirigente sindical. Contra la Quina, aunque el resultado no fue lo mejor, cambiar un mafioso sindical por otro. Pero era el sindicalismo charro. Aplaudimos. ¿Ahora? ¿Es el SME un sindicato democrático? Si así fuera. Los números que han dado a conocer los diferentes voceros de Calderón son vergonzosos. ¿Son mentiras? Entonces los profesionales de la energía, de la economía, que apoyan al SME ¿ en dónde están? Los números no mienten.
Cuando el movimiento del SUTERM intelectuales de gran valía demostraron, y no había duda que eran de izquierda y aún andan por ahí, con argumentos sólidos lo irracional de la decisión del gobierno. Demostraron en todos los medios y tonos que los motivos de la requisa eran políticos. En este 2009 no es el caso. Y ahora los medios de comunicación y las ventanas para mostrar nuestras razones son infinitas. Antes era el mimeógrafo, ahora está el internet, y no he encontrado argumentos de peso que echen por tierra las razones de Calderón. Una cosa es intentar aumentar impuestos, estoy en desacuerdo, y otra es continuar tirando los recursos. Lo dicho, sí a la liquidación.
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