Yo ya estuve muerta
Eligio Coronado

Monterrey.- Ana Lerma (Ciudad Mante, Tamps., 1988) ya estuvo muerta y ha vuelto para contarnos cómo es el infierno. Y no se trata de una simple metáfora, sino de un estado emocional que la aqueja: “Mi vida no pertenece a ningún lado, / No soy parte de nada por opción propia...” (p. 146), “Anhelo perder el entusiasmo, / Las prisas, / La tristeza, / Obtener frío eterno, / Ahogar los fracasos, / Perder la mesura, / Congelar mis sonrisas, / Olvidar mis sueños lúcidos, / Desaparecer: / Dejar de ser yo” (p. 122).
  Todos hemos atravesado por esos momentos de ansiedad angustiante en que la vida parece no tener sentido y caemos en el vasto territorio de la depresión.Este estado detona una perspectiva diferente para sopesar la circunstancia de estar vivo sin que lo parezca, situación que Ana comparte en su poemario Yo ya estuve muerta*: “Moriré lentamente, / No tengo planes para mañana” (p. 159), “¿Por qué es incómodo estar / demasiado en la vida real? / Es incómodo / y me alejo / de los espejos, / no es fácil esconderse aquí!” (p. 63-64).
  Como se ve, el estilo de Ana es claro, directo, conversacional, dramático (porque así lo exige el tema) y en ocasiones crudo, pero sin asumir el papel de víctima para obtener la exoneración del lector o generar lástima: “Me gustan los abismos, / los estados profundos / de inconsciencia. / (…) / Ya he escrito tantas versiones descuidadas sobre esto, / incluidas / mis viejas notas suicidas / de la adolescencia” (p. 97-98).
  Yo ya estuve muerta constituye una sorprendente inmersión en los recovecos del desajuste emocional que la autora desarrolla en poemas sin la atadura de la métrica y que establecen su propia estructura en busca de la libertad expresiva: “Esa vida, mi vida... / Este vacío en donde antes / Solía existir. / Para nadie. / Para Alguien. / ¿Para qué?” (p. 103), “Voy enfocando tanto dolor / y desamor, / voy enfocando la fe que no tengo / y las creencias que desconozco y parar por fin, de esto” (p. 142).

*Ana Lerma. Yo ya estuve muerta. Barcelona: Neurótika Books, 2016. 188 pp., Fot.