Suscribete
 
1089 27 Junio 2012

 

ANÁLISIS A FONDO
Los infortunios de Josefina
Francisco Gómez Maza

“El hijo de Guzmán Loera no lo era”
Más, la podredumbre en el AICM

Ciudad de México.- La candidata Josefina Vázquez Mota y su partido, Acción Nacional, arribarán a la jornada electoral del domingo venidero con un fardo muy pesado en la espalda, que podría costarles carísimo en las urnas.

El hándicap de ir en el tercer lugar en las preferencias ciudadanas, que ya de por sí ha tenido que venir afrontando Josefina durante la campaña, puede volverse más peligroso por la garrafal equivocación en la detención del falso hijo del narcotraficante “más buscado” del mundo, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera. Parecía una jugada mediática maestra de Calderón para darle un golpe mortal a su “contrincante” Enrique Peña Nieto, y también a López Obrador, por supuesto.

Pero no acababa de asimilar este fracaso cuando al presidente Calderón le estalló otra bomba: el escandaloso y fatal enfrentamiento entre policías federales en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) puso al descubierto una red de trasiego de drogas ilícitas, en la que estarían involucrados desde policías federales hasta la propia administración de la terminal aérea.

La detención del verdadero hijo del capo del cártel del Pacífico habría sido un demoledor golpe mediático, cuyos efectos habrían catapultado a Vázquez Mota para imponerse en las elecciones. Sin embargo, al presidente Calderón le falló la DEA (Drug Enforcement Administration); a esta agencia del gobierno estadounidense le falló la inteligencia (¿o la información proporcionada a la Marina mexicana fue para fastidiar al incómodo mexican president?). El resultado: Calderón y su candidata incómoda están metidos en el mayor brete de su existencia en este mundo matraca.

La propia Marisela Morales Ibáñez, procuradora general justicia de Calderón (PGR), tuvo que reconocer públicamente que el jovencito detenido no era hijo de Guzmán Loera. (“El hijo de Loera no lo era”, como dijo el cartonista de Güemes).

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del gran productor de escándalos televisivos, Genaro García Luna, le insufló más hedor a esta cloaca, al identificar a dos policías federales (PF) a su mando como los responsables de la balacera en el AICM. Y reconoció que, “presumiblemente”, los dos agentes estén vinculados con una red de narcotráfico que opera en la terminal aérea.

Y más para vergüenza de esta administración gubernamental: de acuerdo con la SSP, en dicha red también participan servidores públicos de diversas dependencias.

Horas después de ocurrida la balacera en el AICM, agentes de la PF y de la PGR catearon la casa de cambio “Prodira”, situada en Paseo del Moral, León, Guanajuato. Se trata de la misma institución financiera inspeccionada por agentes de la PF en un local vacío del aeropuerto metropolitano.

Pero no quedó ahí el escándalo.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos reportó que el actual director del AICM, Héctor Velázquez Corona, ha otorgado facilidades a diversas organizaciones de narcos para que introduzcan y embarquen cargamentos de droga desde la terminal, al grado de convertirla en el corredor más importante del narcotráfico en el Distrito Federal.

A doña Marisela no le quedó más que hacer el oso (ella lo tendría que haber descubierto). Salió a los medios para informar que ya solicitó a Estados Unidos información que dice tener sobre los presuntos nexos de Velázquez Corona con cárteles del narcotráfico.

Mientras, el presidente Calderón ni se da por enterado de que se le incendia la casa que tendrá que abandonar en cinco meses. En medio del bochornoso espectáculo del fallido “Chapazo” (recordad el Michoacanazo, el Tamaulipazo, el…) y del destape de la cloaca aeroportuaria, aún sale a exaltar a la Policía Federal de su compinche García Luna, aprovechando la celebración  del día internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas. Ni la burla perdona don Felipe.

Los hechos prueban: el fracaso de la guerra de Calderón, que por supuesto no aceptarán ni él ni sus panegiristas.

La corrupción que crece en la administración panista, no documentada por los órganos de inteligencia ni de la Secretaría de Gobernación, ni del Cisen (Centro de investigación y seguridad nacional), ni de las Fuerzas Armadas, ni de la PGR, ni de la SSP, sino por la mismísima inteligencia del Departamento de Justicia de los Estados Unidos. El involucramiento de funcionarios públicos de la administración albiceleste al servicio del narcotráfico, reconocida por la propia SSP.

El fracaso de los “expertos” en propaganda, publicidad, imagen etcétera, tanto de Los Pinos como del PAN y del “cuarto de guerra” de la candidata, quienes están ya dando palos de ciego, a cuatro días de que los ciudadanos vayan a votar para elegir al sucesor de Calderón en la presidencia.

analisisafondo@cablevision.net.mx

 

Su nombre :
Su correo electrónico :
Sus comentarios :

 


15diario.com